Imperdible conocer el backstage de un camino médico
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Conozco al Dr. desde hace más de 30 años, desde 1990, y he sido testigo de una trayectoria marcada por la coherencia, la innovación y una profunda calidad humana. A lo largo de su carrera no sólo demostró precisión técnica y compromiso con sus pacientes, sino también la valentía de sostener ideas propias cuando la innovación desafía prácticas consolidadas. Su trabajo en torno al concepto Símil EXIT, desarrollado con resultados clínicos consistentes y un claro enfoque científico, reflejó siempre una búsqueda genuina de conocimiento más que de reconocimiento personal. El camino académico no estuvo exento de tensiones silenciosas propias de los cambios de paradigma. Como él mismo expresó alguna vez, cuando una innovación cuestiona estructuras establecidas, el debate deja de ser exclusivamente técnico y se vuelve estructural. Sin embargo, nunca respondió desde la confrontación; eligió sostener coherencia, respeto y rigor profesional, confiando en que el tiempo y la evidencia científica hablarían por sí mismos. Para quienes lo conocemos desde hace décadas, su verdadera fortaleza no radica sólo en la destreza quirúrgica, sino en la convicción serena de que las técnicas no deben depender del aplauso inmediato, sino de resultados consistentes y del compromiso con cada paciente. Es, para mí, además de un colega admirable, un amigo de toda la vida en quien confío plenamente y a quien recomiendo con absoluta convicción. Un verdadero innovador.