Apendicitis en niños
No todo dolor abdominal es apendicitis. Pero en los niños hay señales que no conviene ignorar. La apendicitis puede empezar de manera confusa, parecer un cuadro viral o avanzar rápido, especialmente en los más pequeños.
¿Qué es la apendicitis?
La apendicitis es la inflamación del apéndice, una pequeña estructura ubicada habitualmente en la parte inferior derecha del abdomen. Cuando se inflama, puede progresar hacia perforación y peritonitis si no se diagnostica y trata a tiempo.
En los niños, el cuadro no siempre se presenta como en los adultos. Puede confundirse con gastroenteritis, infecciones virales, dolor abdominal inespecífico o cuadros respiratorios acompañados de dolor de panza.
Cuándo consultar sin esperar
Conviene consultar de inmediato si el dolor abdominal se acompaña de alguno de estos signos:
- Dolor que aumenta con las horas.
- Dolor localizado en el lado derecho inferior del abdomen.
- Fiebre, vómitos o rechazo del alimento.
- Decaimiento marcado o dificultad para caminar derecho.
- Dolor al saltar, toser o moverse.
- Abdomen duro, distendido o muy doloroso al tocarlo.
- Dolor abdominal en lactantes o niños pequeños que no mejora.
Por qué en los niños pequeños no conviene esperar
La evolución de la apendicitis no es igual a todas las edades. En lactantes y niños pequeños, la perforación y la peritonitis pueden aparecer en menos tiempo que en niños mayores.
Por eso, cuando el dolor abdominal progresa, se acompaña de fiebre, vómitos o decaimiento, el tiempo de observación en casa debe ser prudente.
Cómo suele comenzar
En muchos niños, el dolor empieza de manera vaga, alrededor del ombligo o en todo el abdomen. Con las horas puede localizarse hacia la parte inferior derecha.
También puede aparecer falta de apetito, náuseas, vómitos, fiebre baja o malestar general.
Por qué puede confundirse
La apendicitis puede imitar cuadros virales, gastroenteritis, constipación o infecciones urinarias. Además, la posición del apéndice puede variar y modificar el lugar del dolor.
Por eso, cuando el dolor no sigue una evolución clara o empeora, conviene reevaluar.
Por qué se demora el diagnóstico
La demora diagnóstica suele tener varias causas: edades extremas, posiciones poco habituales del apéndice, síntomas que se parecen a cuadros virales y, muchas veces, automedicación.
El punto clave es no quedarse con una única impresión inicial si el niño empeora o el dolor persiste.
¿Qué estudios pueden ayudar?
El diagnóstico combina historia clínica, examen físico y, cuando corresponde, laboratorio e imágenes. La ecografía suele ser una herramienta muy útil en niños. La tomografía no siempre es necesaria y se reserva para situaciones seleccionadas.
Ningún estudio reemplaza completamente la evaluación clínica. A veces el diagnóstico requiere observación, repetición del examen y seguimiento de la evolución.
Herramienta de apoyo: calculadora PAS y Alvarado
Para profesionales de salud y orientación clínica, está disponible una calculadora de puntajes PAS y Alvarado. Es una herramienta de apoyo y no reemplaza el criterio médico ni la evaluación presencial.
¿Cómo se trata?
Cuando se confirma una apendicitis, el tratamiento más frecuente es quirúrgico. La cirugía consiste en retirar el apéndice inflamado.
En muchos casos puede realizarse por laparoscopía, con pequeñas incisiones y recuperación progresiva.
¿Qué pasa si ya hay peritonitis?
Si el apéndice se perfora, puede contaminar la cavidad abdominal y producir peritonitis. En esos casos el tratamiento suele ser más complejo y puede requerir antibióticos, drenajes, internación más prolongada o cuidados adicionales.
Después de la cirugía
La recuperación depende de si la apendicitis fue simple o complicada. En cuadros no perforados, la evolución suele ser más rápida. En cuadros con peritonitis, la recuperación puede requerir más días de internación y controles.
La familia recibe indicaciones sobre alimentación, dolor, actividad física, cuidado de heridas y signos por los que debe consultar.
¿Todo dolor abdominal del lado derecho es apendicitis?
No. Hay muchas causas de dolor abdominal en niños. Pero si el dolor aumenta, se localiza, se acompaña de fiebre, vómitos o decaimiento, conviene consultar.
¿La apendicitis siempre da fiebre?
No siempre al inicio. Algunos niños pueden tener poca fiebre o incluso no tener fiebre en las primeras horas.
¿Puedo darle antiespasmódicos o analgésicos?
No conviene automedicar un dolor abdominal progresivo. Algunos medicamentos pueden enmascarar síntomas y demorar el diagnóstico.
¿La ecografía confirma siempre el diagnóstico?
No siempre. La ecografía ayuda mucho, pero depende del momento evolutivo, del paciente y de la visualización del apéndice. La evaluación clínica sigue siendo fundamental.
¿La apendicitis puede evolucionar más rápido en niños pequeños?
Sí. En lactantes y niños pequeños, la progresión hacia perforación o peritonitis puede ser más rápida y los síntomas pueden ser menos específicos.
¿Tu hijo tiene dolor abdominal que empeora o no te deja tranquilo?
Podés solicitar una evaluación con el Dr. Javier Svetliza, cirujano pediatra, con atención en Bahía Blanca, Coronel Suárez y Monte Hermoso.