```
Vaya al Contenido
Saltar menú
Cirugía pediátrica · Hidrocele y quiste de cordón

Hidrocele y quiste de cordón en bebés y niños

Muchos padres consultan por aumento de volumen del escroto o una “bolita” en la ingle. En muchos casos se trata de un hidrocele o un quiste del cordón espermático, situaciones frecuentes relacionadas con la persistencia parcial de una comunicación entre el abdomen y el escroto.

¿Por qué aparecen?

Durante la vida fetal existe una pequeña comunicación entre el abdomen y el escroto llamada conducto peritoneo-vaginal.

En aproximadamente el 80% de los niños este conducto se cierra espontáneamente durante el primer año de vida.

Cuando permanece abierto, puede permitir el paso de líquido hacia el escroto (hidrocele) o formar una colección localizada a lo largo del cordón espermático (quiste de cordón).

Visión laparoscópica de conducto peritoneo vaginal permeable
Visión laparoscópica de un conducto peritoneo-vaginal permeable. Esta comunicación puede permitir el paso de líquido hacia el escroto o incluso favorecer la aparición de hernia inguinal.

Algo que los padres suelen notar

Muchos niños amanecen casi normales y hacia la tarde presentan nuevamente aumento del tamaño escrotal.

Ese comportamiento suele relacionarse con una comunicación variable entre el abdomen y el escroto, permitiendo el paso intermitente de líquido.

Por eso algunos hidroceles cambian de tamaño durante el día, especialmente luego de actividad física, llanto o esfuerzo abdominal.

Comparación entre hidrocele comunicante y quiste del cordón espermático
Comparación entre hidrocele comunicante y quiste de cordón espermático. En el hidrocele, el líquido rodea el testículo. En el quiste de cordón, la colección líquida queda localizada sobre el trayecto del cordón espermático.

Hidrocele

El líquido rodea el testículo y genera aumento del volumen escrotal.

  • Puede variar de tamaño.
  • Suele ser indoloro.
  • Puede disminuir espontáneamente con el crecimiento.
  • En algunos casos requiere cirugía.

Quiste de cordón

La colección líquida queda localizada sobre el trayecto del cordón espermático.

  • No rodea el testículo.
  • Puede parecer una “bolita” inguinal.
  • Muchas veces es estable y poco sintomático.
  • Algunos casos requieren corrección quirúrgica.

¿Hidrocele o hernia?

Las familias suelen confundir ambas situaciones porque las dos pueden generar aumento de volumen en la región inguinal o escrotal.

La diferencia es que en la hernia inguinal existe paso de contenido abdominal, mientras que en el hidrocele el contenido es líquido.

Si deseas conocer más sobre hernia inguinal infantil, puedes visitar también la página sobre hernia inguinal en niños .

¿Hace falta ecografía?

La ecografía puede ser útil en algunas situaciones, pero muchas veces el examen físico y la evolución clínica permiten orientar el diagnóstico.

El comportamiento dinámico del aumento de volumen, la localización y la edad del paciente suelen aportar mucha información.

¿El hidrocele siempre necesita cirugía?

No. Muchos hidroceles infantiles pueden disminuir espontáneamente durante los primeros meses o años de vida.

¿Puede cambiar de tamaño?

Sí. Algunos hidroceles comunicantes aumentan o disminuyen durante el día dependiendo de la presión abdominal y el paso de líquido.

¿Produce dolor?

Habitualmente no. Si aparece dolor importante, aumento brusco del tamaño o irritabilidad, conviene realizar una evaluación médica.

¿Puede transformarse en hernia?

Tanto el hidrocele como la hernia comparten el mismo origen: la persistencia del conducto peritoneo-vaginal.

¿El quiste de cordón rodea el testículo?

No. El quiste de cordón queda localizado sobre el trayecto del cordón espermático, separado del testículo.

¿Tu hijo tiene aumento de volumen escrotal o una “bolita” inguinal?

Podés solicitar una evaluación con el Dr. Javier Svetliza, cirujano pediátrico con atención en Bahía Blanca, Coronel Suárez y Monte Hermoso.

```
Regreso al contenido